
Cuanto más me propongo no pensar elloa, más lo hago...
Tantos nombres... tanta gente... tanto tiempo...
Mi memoria fotográfica no falla para con los que establezco una relación... que pena que el resto de mi memoria sea una mierda...
Por ejemplo, y dejando aparte los estudios, cuan inútil se siente uno cuando se dirige a la cocina con la intención de beber agua y una vez allí preguntarse a uno mismo: ¿qué coño hago aquí?
Al igual que la bola de billar es aplicable a la vida real, a cualquier caso que se pueda dar, del mismo modo esto es aplicable a muchas de las situaciones de mi corta e inexperta vida...
¿QUÉ COÑO HAGO YO AQUÍ?
No hay comentarios:
Publicar un comentario